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LADRIDOS DEL PERRO MAGICO

 

Ladridos del perro mágico

En 1999 la compañía BigBang bajo el subsello Pop Quark publicaba el primer trabajo en solitario de José Ignacio Lapido, "Ladridos del perro mágico". Un álbum compuesto por 14 canciones que demostraban la enorme calidad de este compositor granadino.

José Ignacio se encarga de la producción, además de la composición de la música y letras de todos los temas. Además de José Ignacio, que toca las guitarras y pone la voz, en el disco participaron Popi González a la batería y coros, Carlos J. García al bajo y José Ignacio Hernández a los teclados. El disco cuenta además con la participación de Víctor García Lapido que interpreta el solo final de "Hablando en sueños" y Jass en los coros.

Segundo singleDos singles se publicaron para promocionar el disco, el primero en editarse constaba dePortada del primer single"Ladridos del perro mágico" y además de una canción inédita, "Me voy".

El segundo single publicado fue "Sigo esperando". Junto a esta canción se volvió a editar un tema nuevo no incluído en el disco, "Dudas razonables", además de un videoclip de la canción "Sigo esperando".

 

Jordi Vadell, profesor de literatura y miembro de la lista de correo sobre José Ignacio Lapido es el autor del siguiente análisis sobre "Ladridos del perro mágico":

"LADRIDOS DEL PERRO MÁGICO": un análisis tema por tema de su música y letras, por Jordi Vadell

1.- Hablando en sueños

Me extrañó que José Ignacio empezara su "Ladridos del perro mágico" con esta canción: en 091 el primer tema de cada álbum era un tema fuerte que normalmente coincidía con el single (Sigue estando Dios de nuestro lado, La calle del viento, La vida qué mala es...). Aquí no. "Hablando en sueños" es uno de los temas más logrados del disco. Tiene un estribillo muy potente. Es un medio tiempo muy intenso. Y cuando interviene Víctor, ¡ya es la bomba! ¡Entonces es 091 total! Me transporta a los desafíos guitarreros finales de "Cómo acaban los sueños" (además con coincidencia onírica). He oído por ahí que el tandem J. Ignacio-Víctor suena mejor que nunca. Un gran corte para iniciar estos "Ladridos..." Y la letra del tema, genial: más confusión, más juego onírico, más decepción: "Si yo tuviera el diapasón que afina sentimientos / te haría volver y te diría que el amor no ha muerto", pero evidentemente no tengo ese diapasón y además "no me hagas caso hoy" porque "estoy hablando en sueños". ¿Por qué la realidad siempre es la represión de la idealidad y el sueño? Aquí, en "Hablando en sueños", la amada no volverá; en "Espejismo nº 8", la amada no volverá (creer inútilmente "que la tierra es plana y que tú vas a volver"); en "Sigo esperando", la amada no volverá (creo "que el brujo puede hacer que llueva / y que el viento hace que enloquezca / pero creo que nadie puede hacer que tú vuelvas"). Siempre me ha interesado el tema realidad-Ideal, realidad-proceso onírico; realidad-juego de espejos... y en la poesía de José Ignacio Lapido este tema está muy presente. ¡José Ignacio cada día escribe mejor! Creo que se ha vuelto a superar o, como mínimo, ha igualado las letras de "Tormentas imaginarias".

En este tema está muy bien argumentado el cambio de pronombre ("debo advertiros" - "debo advertirte"), como lo estaba en "Si las luciérnagas nos dan su luz" ("me dan su luz" - "te dan su luz" - "nos dan su luz"), y en muchos otros temas (por ejemplo, en "Todo lo que vendrá después"; "no sé si estamos preparados" - "no sé si estoy preparado"), etc. Como Neruda, Lapido es un poeta que utiliza mucho este recurso estilístico.

En conclusión, un bonito inicio en todos los aspectos. Prometo no enrollarme tanto con cada tema.

2.- Cuando las palabras vuelvan del exilio

Otro gran medio tiempo con una preciosa melodía, que en su estribillo, me recuerda a la melodía del estribillo de "Tormentas Imaginarias" (es decir, unos versos pronunciados rítmicamente en tres tiempos: "cuando vuelvan / las palabras / del exilio" y "en mi cabeza / rugen tormentas / imaginarias").

El principio del tema, sobre todo el órgano, me recuerda indudablemente al inicio de "Los cuernos del caracol" (sí, los que hemos sido fieles seguidores de 091 no nos podemos desprender de esa anterior etapa de Lapido y vemos a Los Cero en cada pequeño rincón de su música).

En resumen: un precioso tema, con un precioso título y con una referencia a tantos magníficos poetas que se vieron obligados a exiliar...

3.- Roto

El primer tema trallero del álbum. El riff del principio me recuerda al riff de "Zapatos de piel de caimán" (¿veis como no me puedo desprender de Los Cero? O ¿somos todos, incluído Lapido?). Magnífico estribillo potente y con unos grandes punteos entre verso y verso, y ¡qué letra, José Ignacio!, ¡qué letra!: "electrocardiogramas de mi corazón roto". Increíble, precioso, un poeta, ¡es un poeta!

Un tema muy enganchoso que cada vez que suena hace que mi pie derecho, inconscientemente, vaya golpeando el suelo...

4.- En algún lugar de la medianoche

Nunca antes (y hablo de la etapa de Lapido en 091) había hecho un tema de estas características, en donde el instrumento que abundase fueran los teclados. ¡Una gran balada! Un gran teclado y unos grandes arpegios...

"Me encontrarás en cualquier bar bebiendo a solas, o en la oficina de empleo haciendo cola, o en un billar (...) Me encontrarás de noche en la carretera, o en lo más alto de la torre de la vela...", "en algún lugar de la medianoche... me encontrarás." ¡Fantástica!

5.- Ladridos del perro mágico

El single del disco... ¡joder, qué canción! ¡Qué guitarras! ¿Qué melodía, qué ritmo! ¡Qué CANCIÓN!

En un artículo del día 16-4-99 publicado en "Europa Press" y que J.E. Gómez publicó en su magnífica Web Indyrock, José Ignacio Lapido decía que el título del disco es "una alegoría al pasado", pero refiriéndose a que "no es un cambio, sino a que en el fondo todo sigue igual...". Cuando lo leí no lo entendí del todo, eso de que "todo sigue igual". Tres días más tarde, me apetecía leer por onceava vez el libro "091" de Juan Jesús García y J. Enrique Gómez, y me puse a devorar sus páginas hasta que, ¡por fin relacioné! La primera canción que compuso 091 fue "Ladrando por tí" (son los ladridos del perro ladrando por tí") Claro, son "los ecos de nuestro pasado", aunque yo era demasiado pequeñín, y esta canción no la he podido escuchar nunca. Así el título del LP es ya, pues, uno de esos guiños que le gusta colocar siempre a José Ignacio Lapido en sus discos y que es un gusto descubrir.

Muy buen tema. No es de extrañar que Lapido lo haya escogido como single.

6.- Furioso con el mundo

Para mí, el mejor tema del disco. Si "Roto" me hace mover inconscientemente el pie derecho golpeando, a ritmo de "bataca" el suelo, "Furioso con el mundo" me hace mover pies, cabeza, caderas, brazos... inconscientemente, y cuando me doy cuenta estoy sumergido en "el baile de la desesperación", moviéndome locamente y, a la vez, corrigiendo exámenes ("los opuestos son complementarios", ¿no?).

Nunca antes José Ignacio había introducido en sus letras un aviso en lengua inglesa ("Look out!"). El tema más trallero y con más ritmo de "Ladridos del perro mágico". Las guitarras son fuertes, intensas, entrecortadas a veces... ¡Genial!

7.- Sigo esperando

La primera vez que escuché este tema me sonó a "Los Planetas", pero con más psicodelia, más fuerza, más rock' n' roll. El tema, ya lo dije antes, de gran tradición literaria y de gran tradición lapidiana: la imposibilidad del retorno de la amada.

"Tengo un arma y una Biblia" decía Furioso con el mundo ("los opuestos son complementarios") y ahora, "llevo en la mano un libro" (relacionado con la parte racional del hombre) "y en la otra una piedra" (relacionado con la parte animal del hombre).

A veces esperamos "en balde que en vez de fuego llueva maná" y, otras veces, esperamos en balde el retorno de un amor fruto del pasado que ya no podemos recuperar. Total, que lo único que podemos hacer es vernos "el día 9 en la cola de los milagros" y, ¡a ver qué pasa! Pero, sea como sea, ella no volverá.

8.- A mil años luz

Otro tema lento, éste medio tiempo. Muy bueno. Un estribillo muy pegadizo.

Cuando la escuché por primera vez y comenzó esa guitarra acústica sola ante el peligro, pensé: "mira, aquí está la "Nadie encuentra lo que busca" de "12 canciones sin piedad", la "Un día cualquiera" de "El baile de la desesperación", "El fantasma de la soledad" de "Tormentas imaginarias", la "Nubes con forma de pistola" de "Todo lo que vendrá después", la ACÚSTICA y sólo acústica de cada disco. Pero no, ahí estaba la guitarra eléctrica haciendo unos hermosos arpegios punteados y la lenta batería acompañando una preciosa melodía.

Y una referencia al mito de Narciso, pero visto desde la otra perspectiva: el amado que se enamora de la amada al ver su reflejo en el estanque: "He visto tu cara ardiendo en un lienzo de agua / y me he sumergido en un sueño sin poderte tocar", "te sueño en azul". Como en "Para impresionarte": "Hoy he vuelto a ver tu cara / reflejada en el estanque...".

La letra es fantástica (empezando por ese primer verso que contiene ese precioso contraste: "la cara ardiendo en un lienzo de agua"; en la poesía lapidiana, la pasión y el deseo muchas veces están representados por el fuego (como "El deseo y el fuego"), en la llama, en el arder...). Así, pues, no podemos obtener lo que tenemos idealizado: el amado ve el reflejo de la amada en el estanque y desea obtener ese rostro, tocarlo, pero lo único que consigue es desvanecer la imagen con sus dedos, sumergirse "en un sueño sin poderte tocar"... Parece que ese amor Ideal lo tenemos cerca, pero en realidad es "un juego de espejos", una falsa realidad, porque el amor Ideal está "A mil años luz" (como en "Nada es real": "Miles de espejos en mi habitación / sólo es un juego", en donde nada es lo que parece, "nada es real", todo es un sueño, en este caso, teñido de azul, de agua). Como decía, parece que lo tenemos cerca (aquí entran en escena las distintas perspectivas del "Laberinto" de espejos, de la "Confusión"), pero en realidad sólo nos podemos conformar con metonimias de la realidad utópica, con trozos del Ideal lejano, con apariencias de realidad, con sombras del Ideal: "mosaico de sombras", "siluetas danzando en la niebla", etc. Sí, "Nadie encuentra lo que busca".

Y siempre hay un pasado irreconciliable con el presente, no lo olvidemos: "He destilado la luz escarchada del alba / si nuestros pasos se cruzan la podremos beber / como un vino de suaves llamas (antigua pasión) / que nos recuerde lo que fuimos ayer". José Ignacio lo expresa con unos versos que recuerdan aquel tema suyo de "Tormentas imaginarias" titulado "Un cielo color vino": "El cielo está de color vino / y lentamente llena / de dulce lluvia nuestras copas / ojalá no anochezca". Fantástico tema y fantástica guitarra acústica.

9.- Mi nombre es Sísifo

Una nueva referencia a un personaje mitológico: Sísifo (como en "Cartas en la manga": "Quise ir hacia donde no llegaban las miradas / junto a tí / pero el sol derritió al final la cera de mis alas / y caí (se refiere al mito de Dédalo e Ícaro)); una nueva referencia a un bluesman: Muddy Waters (como en "Qué fue del s. XX", le tocó a Elmore James. ¿Será la próxima vez John Lee Hooker?); un nuevo blues con una gran base rítmica (blues como "Llueve sobre mojado" (tema de J.I. Lapido incluído en el recopilatorio "El bosque"), blues como el directo de "Debajo de las piedras"). Y una voz que me remite al jovencísimo Lapido ("Me siento mal" y "Más de cien lobos").

Para interpretar bien esta canción, que en realidad es un drama mitológico tratado con una gran ironía marca de la casa, hay que conocer bien el mito al que nos enfrentamos: resumiendo, Sísifo fue un héroe griego a quien se atribuía gran astucia. Dos relatos narran cómo sísifo había conseguido encadenar a Tánato, el genio de la Muerte, y engañar al mismo Hades, dios de los muertos, para volver al mundo de los vivos. Por estas dos transgresiones de los límites de un mortal, o por haber traicionado a Zeus, o por otros motivos, fue condenado a arrastrar eternamente una gran roca y transm+portarla a la cima de una montaña, desde la cual la roca se precipitaba de nuevo hacia el abismo ("Aquí estoy un día más entre la cumbre y el abismo / es mi castigo hasta la eternidad / lo diré otra vez, otra vez... mi nombre es Sísifo").

Es por ello que nos deberían hacer mucha gracia versos tan lúcidamente irónicos como "ya lo dijo un listo: Todo lo que sube ha de bajar", con una referencia a la gravitación universal y a la caída de los graves (Simbolizada anecdóticamente por la proverbial manzana de Newton (y a éste es al que se refiere el dolido Sísifo cuando dice "ya lo dijo un listo")).

"Mi nombre es Sísifo" es de los temas que te vuelve a cargar las pilas después de un tema lento.

10.- Nadie sabe

Otro tema fuerte, intenso, trallero, ceroinómano.

Me gusta la ambigüedad de la interpretación de versos como "tú podrías ser mi "otro yo" y "yo" un pronombre personal" (de este mismo tema) o "todo es nada y nada es eterno" (de "Hablando en sueños"), en los que podemos aplicar la fórmula matemática "si A=B y B=C; A=C". Por tanto, "tú", en el fondo, también es otro "pronombre personal" (porque es mi "otro yo"); y, en el fondo, "todo es eterno" (A=C), porque "todo es nada (A=B) y nada es eterno (B=C)".

En el fondo, todos somos iguales, todos somos "otros como yo" y, en realidad, todos somos "alter ego" de todos, con un mismo destino: la muerte (sí, es así: "la vida, qué mala es", chico).

Juan Jesús García, en una entrevista que hizo a José Ignacio Lapido para Zarabanda (suplemento musical del IDEAL granadino), comentaba que en esta canción había "una puerta abierta a la esperanza". No estoy del todo de acuerdo: sí hay azar y hay incertidumbre del destino y del futuro ("Nadie sabe" qué será "todo lo que vendrá después"), pero ello no quiere decir que haya esperanza. Precisamente, los versos y las palabras que los componen no dejan de entrever mucha esperanza en el mundo real ("Haz la señal de la victoria / cuando te arrastre el huracán / guíñale un ojo a un gato negro y después / deja escrito un buen epitafio en una servilleta de bar"). La esperanza, si existe, es más individual que colectiva y, además es bastante incierta, porque "Nadie sabe qué puede pasar". A mucho estirar, la esperanza tiene lugar en el horizonte lejano de un mundo que no es real (¿el paraíso celestial?): "Si aún sigues creyendo en el mundo real / he oído que decían que en el vino estaba la verdad".

En la poesía de Lapido tienen cabida múltiples interpretaciones y todas ellas son válidas si se justifican correctamente, yo simplemente estoy desvelando mi punto de vista interpretativo, porque si lo desveláramos todo, quizá perdería su poder, porque como Lapido ha afirmado muchas veces: "La belleza de la poesía está en su misterio" Espero que se entienda esto como un simple "pormenorizado análisis" de "Ladridos del perro mágico", de su música y sus textos, para que, quien no se haya dado cuenta, reconozca de una vez por todas en este disco al mejor compositor de rock nacional.

11.- Sin pies ni cabeza

¡Un potentísimo estribillo, sí señor!

A veces hacemos cosas que no tienen "ni pies ni cabeza", a veces crecen cosas que no tienen "ni pies ni cabeza", pero Lapido, "tú bien sabes que los hongos crecen casi sin raíces".

No comento mucho más de este tema, porque tengo ganas de llegar a los próximos, como:

12.- El Dios de la luz eléctrica

Grandísimo tema que me hace sentir ciertamente bien, esto sí que es "música para las penas", y más con este cielo azul que veo por la ventana, con este sol y... con este riff potente y enganchoso. ¡Qué canción tan bella! Es de esas canciones, de verdad, que te hacen sacar esa felicidad interior que todos tenemos escondida. ¡Una gran melodía, sí señor! ¡Y la letra...! ¡Y la letra...! ¡Qué poesía!

Aquí no puedo destacar ningún fragmento. Lo estaba leyendo para ver qué versos podía destacar pero, ¡a cual mejor! ¡Genial! ¿Paraíso natural o paraíso artificial? ¿Paraíso celestial o paraíso creado por el hombre? ¿Cera o cobre, luz natural o luz eléctrica? Bueno, venga, ahí va una de sus estrofas: "De cobre son los hilos que transmiten confusión / y bien ha de saber tu Dios que de cera son los cirios; / se ha parado el ascensor, ¿Es así el paraíso? / o ¿Es el capitalismo que nos nubla la visión?"

Queremos tener el paraíso en la tierra y fundamentarlo en la comodidad creada para el placer del hombre, en la tecnología, en el capitalismo, en el mundo artificial, en un falso dios de la electricidad y la modernidad, en resumen: en la estupidez (como dice Lapido en una entrevista y hablando de las actuales guerras: "en el futuro, habrá más tecnología, pero la misma estupidez").

13.- Pájaros

Otra pieza genial, una verdadera obra maestra, una joya musical. Joder, qué canción... Un medio tiempo de gran sensibilidad (la canción en sí es puro sentimiento musical) que va creciendo hasta convertirse en una locura final, en un orgasmo de instrumentos que supera aquel final de "Es hora de enloquecer".

Benditos versos que describen la artificialidad que se quiere asemejar al mundo de la belleza natural: "Soldados de plomo y animales disecados / santos de escayola con flores de plástico / creo que ya lo he explicado: no soy mejor ni peor / que cualquier vino malo del 62". ¡Qué versos! También había versos en "Tormentas imaginarias" que describían este mismo contraste o semejanza entre artificialidad y mundo natural: "a tí te mandan rosas y son de invernadero / a mí cartas de amor escritas en ordenador". Pura poesía.

14.- Inacabado

Sé que todo son halagos para José Ignacio Lapido, pero este tema también es POESÍA con mayúscula. Quizás, junto con "El Dios de la luz eléctrica", el mejor poema del disco. Lapido siempre ha afirmado que escribir sobre "la estética del perdedor" es más atractivo, y el narrador, el "yo poético" de estos versos (que no el autor, por descontado) es un auténtico perdedor, un ser que vive días de "humo y barro" (y éste es el paisaje de su introspección), y de sueños que no podrá realizar, que se escapan, que divagan, porque sus deseos están presos, "enjaulados". Vive días de soledad, de larga soledad, de soledad infinita y monótona (en este punto, es muy acertada la genial anáfora (la repetición expresa de "otro día" que encabeza tres estrofas diferentes) que describen el triste carrusel del ciclo vital). Es, sin duda, UN PERDEDOR que lucha, diariamente, con estas armas (un gran verso: "otro día que he luchado / con las armas del perdedor", puesto que en la misma lucha y durante ésta, el poeta ya sabe el resultado final: la derrota). Es la tristeza personificada, que día tras día intenta luchar vanamente contra la vida y contra las adversidades, como la minúscula vela que intenta mantener la llama en pie, bajo la inmensa lluvia. La desolación es tal que el poeta no termina su poema (¿para qué?): "y dejo este verso inacabado...". Evidentemente, pues, es un final abierto, "inacabado" y con posibles apuestas o interpretaciones: no hace falta acabar el poema, porque su final es claro (el "yo poético" lucha con las armas del perdedor, de la derrota, y por tanto escribe el poema con estas mismas armas; no hace falta acabarlo porque el final es claro: la derrota ante la vida y la afirmación del ser perdedor); o quizás es un final abierto a la esperanza, aunque apuesto más por la desesperación...

Un título muy acertado. Una música muy triste y acorde con su contenido (incluso hay una referencia a esta relación: "Oye mi tristeza: está haciéndose música". Recordemos que J.I. Lapido es un guitarrista que primero compone la música y después le añade la letra, por tanto, unos determinados acordes le pueden sugerir un determinado tema.

Genial: bellas palabras armónicamente unidas que forman un poema triste, fangoso, borroso... Un gran tema para acabar el disco. Además es un tema en solitario (¡hasta ahí llega la relación música-contenido!) José Ignacio Lapido y su guitarra eléctrica solos (aunque en segundo plano aparecen unos arpegios de una segunda guitarra...).

Qué DISCO!!!

15.- Me voy (tema inédito no incluído en el LP que acompaña al CD-single "Ladridos del perro mágico")

¿Cómo una canción como ésta se puede quedar fuera del disco? Claro, entonces, ¿cuál dejamos fuera? Aunque, la verdad, es una de las mejores piezas. Si estuviera en el disco, sería de las canciones que destacaría, incluso mi preferida. Sí, las cosas son así: una cara-B puede ser la canción que creas más alucinante. Es genial. Qué tralla, qué fuerza, qué distorsión, qué guitarras, qué acordes entrecortados, eléctricos a más no poder... un grandísimo tema. Creo que es una de esas canciones que te pone las pilas con dicha distorsión, sobre todo, en los momentos en que dice: "Intentaré decirlo dando gritos / porque todo suena tan extraño hoy / distorsionan hasta mis latidos / nada queda por hacer / me voy".

Pues eso, "nada más por hoy"... "me voy".

Espero que hayas disfrutado leyendo este análisis personal sobre "Ladridos del perro mágico" y... que sigas escuchando este impresionante comienzo, esperando que la carrera sea larga. Algunos estamos seguros: Lapido no dejará de sorprendernos y creo que jamás nos sentiremos defraudados con una pieza firmada por él.

 

LETRAS DEL DISCO "LADRIDOS DEL PERRO MÁGICO"

 

HABLANDO EN SUEÑOS

Si me pusiera un traje de arlequín hecho con rombos

podríais pensar que, tal vez, yo soy uno de vosotros

y si dijera que todo es nada y nada es eterno

querríais creer que mis palabras sólo son bostezos.

No me hagáis caso hoy

debo advertiros que en realidad

estoy hablando en sueños

estoy hablando en sueños.

Si yo pudiera coger la piedra y convertirla en oro

me haríais salir con mi mejor sonrisa en vuestras fotos

si amaneciera en mi cama convertido en un insecto

yo sé muy bien que ni siquiera me leeríais mis derechos.

No me hagáis caso hoy

debo advertiros que en realidad

estoy hablando en sueños

estoy hablando en sueños.

Si te contara que me miré al espejo y era otro

te oiría decir que es un farol; me tomarías por loco

si yo tuviera el diapasón que afina sentimientos

te haría volver y te diría que el amor no ha muerto.

No me hagáis caso hoy

debo advertiros que en realidad

estoy hablando en sueños

estoy hablando en sueños.

 

CUANDO LAS PALABRAS VUELVAN DEL EXILIO

Le gritaré un poema al vacío

sabiendo que el eco me lo devolverá

para hacerme creer que no todo está perdido.

Escribiré en la pared una frase

pidiéndole al tiempo que de un paso atrás

después cruzaré el desierto para llamarte...

Y te mentiré y te diré que te quiero

como dijeron en "Johny Guitar"

y te escribiré una triste canción, la más triste que hayas oído

cuando vuelvan las palabras del exilio.

Te contaré el mismo cuento de siempre

pero esta vez cambiaré el final:

los malos serán los que al acabar se besen.

Y le hablaré a las plantas carnívoras

sobre el pecado original

así crecerán sabiendo que hubo una vez un paraíso

cuando vuelvan las palabras del exilio.

Y le diré a las nubes que pasan:

"cuando volváis yo ya no estaré aquí"

y os daré las gracias al terminar si es que habéis aplaudido

Cuando vuelvan las palabras del exilio

Cuando vuelvan las palabras del exilio.

 

ROTO

Envolviendo el destino en papel de aluminio, aguantando la respiración

congelando el agua de lluvia que un día nos hizo perder la razón

viendo rayas de tigres en cielos tan grises como el llanto y el cemento

encendiendo cerillas o escribiendo sin tinta mensajes de incomprensión

Mensajes de incomprensión

Viendo radiografías de huesos quebrados

fotos de cuando me aplastaron la nariz

y electrocardiogramas de mi corazón roto

roto

Bebiendo ese cáliz amargo que a todos nos tocará beber

tirando esos dados trucados que siempre nos han hecho perder

pidiendo perdón por escribir tantos versos acabados con infinitivo

manteniendo en punto muerto el cerebro, negándonos a crecer

Negándonos a crecer

Viendo radiografías de huesos quebrados

fotos de cuando me aplastaron la nariz

y electrocardiogramas de mi corazón roto

roto

Dudando si ir al Norte o al Sur de un país imaginario

donde las líneas rectas se hacen madejas en nuestras manos

haciendo de hombre-orquesta en tu puerta, esperando verte salir

o aguardando sentado a que en la pantalla aparezca la palabra fin

Aparezca la palabra fin

Viendo radiografías de huesos quebrados

fotos de cuando me aplastaron la nariz

y electrocardiogramas de mi corazón roto

roto

 

EN ALGÚN LUGAR DE LA MEDIANOCHE

Donde el desierto se convierte en mar con olas de arena

y el viento, cansado, dejó de empujar a los barcos de piedra.

Ven con un mapa de sueños

entre coral y palmeras

en algún lugar de la medianoche... me encontrarás.

En tus pupilas con el resplandor de la última estrella

y en tus oídos con esa canción de amor y tormentas.

Ven columpiándote en aire sin ahuyentar el silencio

en algún lugar de la medianoche... me encontrarás.

Flores salvajes que brotan

teñidas de oscuridad

vuelven su cara a las luces

que llegan de la ciudad

en algún lugar...

Allí donde el tiempo besa el perfil de la luna que espera

y se juegan partidas que no tienen fin con las almas en pena

búscame en la encrucijada

tráete la luz de una vela

en algún lugar de la medianoche... me encontrarás.

 

LADRIDOS DEL PERRO MÁGICO

Ahí llega de vuelta el que dijo que no volvería

estuvo sembrando amapolas en la tierra prometida

eso fue cuando tú y yo coleccionábamos días tristes,

tan tristes como las caricias que ya dimos por perdidas.

Los buitres acuden a picar en los restos de la Historia

los maestros enseñan a sumar mientras los niños cazan moscas

y nosotros dos enpeñándonos en capturar eclipses

en la otra esquina del mundo alguien preguntó la hora.

Ahí llegan los ecos de nuestro pasado

entre los chirridos de los neumáticos

puedo oir los ladridos del perro mágico

del perro mágico.

¿Cuánta gente se hizo sangre al morderse los labios de rabia?

¿Cuántos nos quedamos dormidos antes de pasar la página?

Cuando el viento trae las melodías que deja escapar el dolor

las adolescentes escriben su diario de lágrimas.

Ahí llegan los ecos de nuestro pasado

entre los chirridos de los neumáticos

puedo oir los ladridos del perro mágico

del perro mágico.

Pasa el tiempo y el cirujano no logró dar con el alma

el soñador sigue confundiendo a las libélulas con hadas

y nosotros nos estrellamos contra el muro de nuestros deseos

y afinamos cada día, por si acaso, las guitarras.

Ahí llegan los ecos de nuestro pasado

entre los chirridos de los neumáticos

puedo oir los ladridos del perro mágico

del perro mágico.

 

FURIOSO CON EL MUNDO

No he dejado de soñar ni un momento

aunque llevo cien años sin dormir;

si se enfrían los sueños

cristalizan pesadillas

hablo en serio aunque me ría

deberías saber que estoy

que hoy estoy

furioso con el mundo.

¿Alguien vio alguna vez un gusano

en las manzanas de árbol del bien y el mal?

lo dijo el sabio:

"los opuestos son complementarios"

tengo un arma y una Biblia

y deberías saber que estoy

que hoy estoy

furioso con el mundo.

Look out!!

Ví al boxeador sangrar por la boca

pero aún con ganas de pelear

luego le oí gritar: "Gabba gabba, hey!!" con la voz rota

y me dijo: "No me importa

deberías saber que estoy

que hoy estoy

furioso con el mundo".

Furioso con el mundo.


SIGO ESPERANDO

Esperando en el camino que alguien de una respuesta

llevo en una mano un libro y en la otra una piedra.

Otros le hablan de sus dudas a una calavera

o golpean con los nudillos el contenedor.

Todos creen que habrá un descanso al final de la escalera

van buscando paraísos detrás de cada puerta

y se cuelgan crucifijos y agitan banderas

yo sigo esperando ¿Qué más puedo decir?

Que el brujo puede hacer que llueva

y el viento hace que enloquezca

pero creo que nadie puede hacer que tú

que tú vuelvas

que tú vuelvas.

Esperando a que en los muros aparezcan grietas

que nos dejen ver al Cíclope en su madriguera

otros buscan un refugio en la tormenta

yo sigo esperando ¿Qué más puedo decir?

Que el brujo puede hacer que llueva

y el viento hace que enloquezca

pero creo que nadie puede hacer que tú

que tú vuelvas

que tú vuelvas.

 

A MIL AÑOS LUZ

He visto tu cara ardiendo en un lienzo de agua

y me he sumergido en un sueño sin poderte tocar

formando un mosaico de sombras,

buscando a ciegas lo que sé que no está.

He acariciado siluetas danzando en la niebla

he atesorado los días que te vi sonreir

así se hace eterno el instante,

la última página antes del fin.

Aunque te sueño en azul

ando perdido en un juego de espejos

sigues estando tan lejos

a mil años luz

a mil años luz.

He destilado la luz escarchada del alba

si nuestros pasos se cruzan la podremos beber

como un vino de suaves llamas

que nos recuerde lo que fuimos ayer.

Aunque te sueño en azul

ando perdido en un juego de espejos

sigues estando tan lejos

a mil años luz

a mil años luz.

Aunque te sueño en azul

ando perdido en un juego de espejos

sigues estando tan lejos

a mil años luz

a mil años luz.

MI NOMBRE ES SÍSIFO

Sólo soy un hombre

que lleva una piedra en el bolsillo

te diré mi nombre antes de morir:

me llamo Sísifo

Este es mi destino y no tengo nada bueno que contar

sigo mi camino aunque nunca veo el final.

Como tú ya sabes

siempre me gustó meterme en líos

jugar con puñales y desvelar secretos prohibidos.

Este es mi castigo y a nadie le deseo esta maldición

ni un vaso de vino ni un poquito de amor.

Aquí estoy un día más entre la cumbre y el abismo

es mi castigo hasta la eternidad

lo diré otra vez, otra vez... mi nombre es Sísifo.

El viento fue mi padre

y nunca supo qué hacer conmigo

como Muddy Waters

me tambaleo y ruedo al precipicio

ya lo dijo un listo: "Todo lo que sube ha de bajar"

con mi piedra en el bolsillo y nada bueno que contar.

Aquí estoy un día más entre la cumbre y el abismo

es mi castigo hasta la eternidad

lo diré otra vez, otra vez... mi nombre es Sísifo.

 

NADIE SABE

Toma mis huellas dactilares

toma mi personalidad

roba mis dientes de oro y ponte a correr

tu podrías ser mi "otro yo" y "yo" un pronombre personal.

Baja el volumen de tus dudas

prende fuego a tu carta astral

muerde la mano que te da de comer

y saca un billete de ese tren que nadie sabe donde va.

Nadie sabe qué puede pasar

Nadie sabe qué puede pasar.

Haz la señal de la victoria

cuando te arrastre el huracán

guíñale un ojo a un gato negro y después

deja escrito un buen epitafio en una servilleta de bar.

Nadie sabe qué puede pasar

Nadie sabe qué puede pasar.

Nadie sabe.

Gafas para ver tres dimensiones

de lo que nunca existió

si aún sigues creyendo en el mundo real

he oído que decían que en el vino estaba la verdad.

Nadie sabe qué puede pasar

Nadie sabe qué puede pasar.

 

SIN PIES NI CABEZA

Las octavillas han sembrado el callejón

anuncian la revolución que nunca llega

la radio suena en mono, le falta un altavoz

la vida en estéreo: por lado cal y el otro arena.

Nadie se sabe el guión

pero han saltado ya a la escena

nadie les ha gritado Acción!!!

saben que esta función no tiene pies

ni cabeza.

Bajo un cartel del circo ruso que pasó

el pordiosero se sentó a ver pasar el día

silbando himnos que aprendió en la legión

su mundo tiene forma de calle sin salida.

Alguien le dio al interruptor

y los engranajes de la máquina

torpemente empiezan a girar

pero lo harán aunque no tienen pies

ni cabeza.

Confuso y aturdido me vuelvo a sentir yo

a esa hora en que las calles se riegan,

los policías piden la documentación

y los licántropos sueñan con lunas llenas.

Él ya volvió y pidió perdón

ella ha secado bien sus lágrimas

es tarde para hablar de amor

pero sabemos que lo harán sin pies

ni cabeza

ni cabeza.

 

EL DIOS DE LA LUZ ELÉCTRICA

Siempre creí que el cielo era el nombre de un bar

con música para bailar y sillones de terciopelo;

intento unir el mito y la verdad con pegamento

y tú me traes ungüentos para hacerme inmortal.

De cobre son los hilos que transmiten confusión

y bien ha de saber tu Dios que de cera son los cirios;

se ha parado el ascensor, ¿Es así el paraíso?

o ¿Es el capitalismo que nos nubla la visión?

Ando buscando al Dios de la luz eléctrica

si tú lo vieras ¿le podrías hablar de mí?

Ando buscando al Dios de la luz eléctrica

si tú lo vieras ¿le podrías hablar de mí?

Ya llego tarde al funeral, me he dormido ante el espejo

acaba de morir de viejo el nuevo orden mundial

sé que más tarde me dirás que todo ha sido un sueño

los relojes se harán queso si el tiempo se hace gas.

Ando buscando al Dios de la luz eléctrica

si tú lo vieras ¿le podrías hablar de mí?

Ando buscando al Dios de la luz eléctrica

si tú lo vieras ¿le podrías hablar de mí?

 

PÁJAROS

Como un ritual de cada madrugada

mi mente libra batallas pensando que alguien me da

terrones de azúcar que endulzan mi amargura

y abren pequeñas ventanas para respirar.

Los pájaros incandescentes comienzan a volar

las bolas de billar, la gente... el día echa a rodar

Deja sonar la música, sólo una vez más.

Soldados de plomo y animales disecados

santos de escayola con flores de plástico

creo que ya me he explicado: no soy mejor ni peor

que cualquier vino malo del 62.

No habrá culpables ni inocentes hoy al despertar

seremos casi transparentes y apenas nos verán

Deja sonar la música, sólo una vez más

Deja sonar la música, sólo una vez más.

Los pájaros incandescentes comienzan a volar

las bolas de billar, la gente... el día echa a rodar

Deja sonar la música, sólo una vez más.

Deja sonar la música, sólo una vez más.

 

INACABADO

Otro día de humo y barro

de mirada interior

y de deseos enjaulados.

Otro día solitario

al que no veo el final

el camino se hace demasiado largo.

Mira esa vela encendida bajo la lluvia

Oye mi tristeza: está haciéndose música.

Otro día que he luchado

con las armas del perdedor

y dejo este verso inacabado

inacabado.

 

"ME VOY" (No incluída en el LP "Ladridos del perro mágico")

Los mensajes se han perdido en el camino

o tal vez no se llegaron a enviar

¿Quién cambió el remite y el destino y después se fue?

Los conjuros se transforman en verdades

las teorías en radiante humo azul

Llegan brisas que fueron tempestades alguna vez

Intentaré decirlo dando gritos

porque todo suena tan extraño hoy

distorsionan hasta mis latidos

Nada queda por hacer

Me voy

Brasas de lo que fueron utopías

Pavesas de los sueños que ví arder

Muecas en donde había una sonrisa tan sólo ayer

Intentaré dejarlo por escrito

porque sé que nadie está escuchando hoy

Me atraganté con ruedas de molino

Nada queda por hacer

Me voy

Nuevas caras con los mismos huesos

Ruinas que alguien ha acabado de pintar

Viejas trampas con distintos cebos me encontraré

Intentaré decirlo dando gritos

porque todo suena tan extraño hoy

Distorsionan hasta mis latidos

Nada queda por hacer

Me voy

Nada queda por hacer

Me voy

Nada queda por hacer

Me voy

 

"DUDAS RAZONABLES" (No incluída en el LP "Ladridos del perro mágico")

Con los hilos desprendidos de antiguas mentiras

tejemos nuestra propia y reluciente verdad

Con las sobras del dolor hacemos medicinas

que nos curan de nuestra imaginaria enfermedad

Siempre creí que con un tirachinas al gigante yo liquidaría

Hoy tengo dudas razonables

Hoy tengo dudas razonables

La presunción de inocencia nos anima

a creer que somos ángeles en suspensión

Y endulzamos nuestra rabia poniéndola en almíbar

prometiendo solemnemente no perder el control

Si estás nervioso tómate una tila, y si has pecado diez avemarías

Yo tengo dudas razonables

Yo tengo dudas razonables

Con la venda en los ojos se ven cosas

de las que nunca antes nadie nos habló

Con la soga en el cuello siento cerca

esos quince minutos de gloria que alguien prometió

Has dictado ya tu veredicto, yo en cambio aún no tengo el mío

Hoy tengo dudas razonables

Hoy tengo dudas razonables

 

José Ignacio Lapido

 

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